Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Anabelle la creación crítica

Anabelle, el perfecto estado de estar hechizado (reseña)

Imagen
Con lugares muy comunes del género del terror llega Anabelle: la creación dentro del universo de "El conjuro" . Esta nueva entrega busca consolidar y dejar en claro las intenciones de crear todo un universo de terror alrededor de las anécdotas de la familia Warren, que desde su primera entrega logró cautivar a los fans del género con escenas muy bien elaboradas, una historia bien escrita y personajes coherentes con la historia y muy buenos sustos. ¿Lo logra? ¡Sí! Creo que nunca, en la historia del cine habíamos visto un universo como lo están armando, es una buena idea, un concepto que creo puede funcionar bastante bien si mantienen el nivel de creación de guiones como hasta ahora. México es uno de los países que más consume terror en el mundo, sino es el que más. El terror es parte de nuestra cultura, crecimos con mitos y leyendas de fantasmas y aparecidos, y probablemente esta sea la razón por la cual nos sentimos tan atraídos a historias como "El conjuro"

Anabelle, todo inició con un pacto (Anécdota)

Imagen
Logro recordar que de niño siempre quise una ouija, pero por algunas anécdotas que mi mamá me confesó acerca de este juego nunca me atreví a comprarla y mucho menos a jugarla, y todo este miedo siempre fue porque me decían que era hacer un pacto con el diablo. "Anabelle: la creación" se remonta a antes de la primera película que vimos de la muñeca diabólica, donde un matrimonio comienza a sufrir un ataque poltergeist de parte de una presencia satánica. De alguna forma el guionista Gary Dauberman, también escritor de la primera parte y de la próxima "The nun", se las ingenia para escribir una historia que funciona simplemente para lo que es, conocer el origen de la muñeca y de su apego demoniaco. En "El conjuro" nos explicaba el matrimonio Warren que hay tres fases en una demonización: 1- Contacto 2- Aceptación 3- Infestación Con base a lo anterior nos explicaban que los objetos no pueden ser poseídos, solamente sirven como un conducto d